Cuando reaccioné, estaba en el hospital.
-Van a urgencias -gritaban- Chocaron con un camión, ¡El señor se esta muriendo!, la señora recibió un grave golpe en la cabeza y esta perdiendo mucha sangre al igual que los dos niños!
No paraban de gritar cosas por el estilo. Sabia que era el hospital, no solo por las enfermeras gritando, sino por su olor, siempre olia igual, a enfermos, a sangre, a tristeza y a cosas por el estilo. Poco tiempo después de haber llegado a la sala de urgencias recordé lo que la enfermera dijo...
"-El señor se esta muriendo...- ¿COMO QUE SE ESTA MURIENDO?¡ÉL NO PODÍA MORIR! ¡NO POR MI CULPA!
Comencé a intentar moverme de donde me encontraba acostada, pero no podía, todo me dolía y mis párpados no reaccionaban, parecía como si el único órgano que estaba consiente era mi cerebro.
Ya no recuerdo nada mas de esos momentos. Cuando abrí los ojos al siguiente día, oí que decían mi nombre entre sollozos. Era Madye, mi mejor amiga, sentada en una silla que se encontraba a un lado de mi camilla. Parecía que llevaba un buen rato despierta, tenía el maquillaje corrido y unas ojeras gigantes.
-¡Clary! Que bueno que despertaste -dijo con lágrimas en los ojos y abrazándome, pero cuando hice una cara de dolor me soltó- Perdoname, no era mi intención lastimarte.
-Mad... -no pude terminar siquiera de decir su nombre, la garganta me quemaba, intenté moverme pero me era aun mas difícil.
-No digas nada -me dijo, callándome cuando intenté decir algo mas-, la enfermera dijo que era mejor que no hablaras ni te movieras mucho. Los doctores dicen que estuviste gritando mucho.
¿Había estado gritando? Bien, eso no lo recordaba, en ese caso no recordaba nada muy bien, ahora ya eran imagenes borrosas en mi mente, excepto esas dos luces...
-...Y todos estaban muy preocupados... -No había notado que Madye no había parado de hablar. Me extrañaba que no lo notara, ella siempre sabía muy bien cuando no la escuchaba porque estaba sumida en mis pensamientos- ...¿Puedes creerlo? -¡Genial! Tenia que contestar a algo que no oí...
-Si -dije moviendo un poco la cabeza, en ese momento fue cuando noté lo mucho que mi cabeza me dolía, hubiera preferido que me la cortaran antes de volver a sentir ese dolor.
-Clary, no me estas escuchando. Te dije que un extraterrestre vino a mi casa y me comió entera. ¿Sabes? Creo que será mejor que duermas un poco mas.
Asentí y cerré mis ojos callendo profundamente dormida.
Desperté en medio de gritos y llanto, era yo, yo estaba gritando y llorando, Madye me había despertado para calmarme. En mi garganta sentía todavía esa quemazón que tanto llegué a odiar.
-Clary, tranquila, no pasa nada, tranquila -decía- vuelve a dormir...
-Van a urgencias -gritaban- Chocaron con un camión, ¡El señor se esta muriendo!, la señora recibió un grave golpe en la cabeza y esta perdiendo mucha sangre al igual que los dos niños!
No paraban de gritar cosas por el estilo. Sabia que era el hospital, no solo por las enfermeras gritando, sino por su olor, siempre olia igual, a enfermos, a sangre, a tristeza y a cosas por el estilo. Poco tiempo después de haber llegado a la sala de urgencias recordé lo que la enfermera dijo...
"-El señor se esta muriendo...- ¿COMO QUE SE ESTA MURIENDO?¡ÉL NO PODÍA MORIR! ¡NO POR MI CULPA!
Comencé a intentar moverme de donde me encontraba acostada, pero no podía, todo me dolía y mis párpados no reaccionaban, parecía como si el único órgano que estaba consiente era mi cerebro.
Ya no recuerdo nada mas de esos momentos. Cuando abrí los ojos al siguiente día, oí que decían mi nombre entre sollozos. Era Madye, mi mejor amiga, sentada en una silla que se encontraba a un lado de mi camilla. Parecía que llevaba un buen rato despierta, tenía el maquillaje corrido y unas ojeras gigantes.
-¡Clary! Que bueno que despertaste -dijo con lágrimas en los ojos y abrazándome, pero cuando hice una cara de dolor me soltó- Perdoname, no era mi intención lastimarte.
-Mad... -no pude terminar siquiera de decir su nombre, la garganta me quemaba, intenté moverme pero me era aun mas difícil.
-No digas nada -me dijo, callándome cuando intenté decir algo mas-, la enfermera dijo que era mejor que no hablaras ni te movieras mucho. Los doctores dicen que estuviste gritando mucho.
¿Había estado gritando? Bien, eso no lo recordaba, en ese caso no recordaba nada muy bien, ahora ya eran imagenes borrosas en mi mente, excepto esas dos luces...
-...Y todos estaban muy preocupados... -No había notado que Madye no había parado de hablar. Me extrañaba que no lo notara, ella siempre sabía muy bien cuando no la escuchaba porque estaba sumida en mis pensamientos- ...¿Puedes creerlo? -¡Genial! Tenia que contestar a algo que no oí...
-Si -dije moviendo un poco la cabeza, en ese momento fue cuando noté lo mucho que mi cabeza me dolía, hubiera preferido que me la cortaran antes de volver a sentir ese dolor.
-Clary, no me estas escuchando. Te dije que un extraterrestre vino a mi casa y me comió entera. ¿Sabes? Creo que será mejor que duermas un poco mas.
Asentí y cerré mis ojos callendo profundamente dormida.
Desperté en medio de gritos y llanto, era yo, yo estaba gritando y llorando, Madye me había despertado para calmarme. En mi garganta sentía todavía esa quemazón que tanto llegué a odiar.
-Clary, tranquila, no pasa nada, tranquila -decía- vuelve a dormir...
